Hay un momento para todo

Hay un momento para todo, todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo:

 Hay un momento para nacer, y un tiempo para morir;
un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar;
un tiempo para matar, y un tiempo para sanar;
un tiempo para destruir, y un momento para construir;
un tiempo para llorar, y un tiempo para reir;
un tiempo para estar de luto, y un tiempo para saltar del gusto;
un tiempo para esparcir piedras, y un tiempo para recogerlas;
un tiempo para abrazarse, y un tiempo para despedirse;
un tiempo para intentar, y un tiempo para desistir;
un tiempo para guardar, y un tiempo para desechar;
un tiempo para rasgar, y un tiempo para coser;
un tiempo para callar, y un tiempo para hablar;
un tiempo para amar, y un tiempo para odiar;
un tiempo para la guerra, y un tiempo para la paz.